Entre encuestas artificiales, fugas de información y la desconfianza en el propio gobierno

Entre lealtades rotas, empleados obligados y la simulación digital, el XXV Ayuntamiento enfrenta una crisis de credibilidad dentro de su propio equipo

ANÁLISIS REGIONALLOCAL

Isis Kin

10/9/20262 min read

La credibilidad institucional del XXV Ayuntamiento de Tecate vuelve a quedar bajo la lupa tras filtrarse información que exhibe prácticas de manipulación digital y movilización interna. La revelación de que operadores del gobierno municipal solicitaban apoyo masivo para favorecer al alcalde Román Cota en una encuesta de un medio de comunicación local, pone de manifiesto una preocupante desconexión entre la narrativa oficial de transparencia y la realidad operativa de su administración.

La simulación digital y la pérdida de credibilidad

El uso de sondeos en plataformas digitales ha perdido toda validez objetiva cuando las estructuras de poder se inmiscuyen para inflar resultados artificialmente, un fenómeno que se ha evidenciado previamente en ejercicios similares como el "Ring de Kin Comunica". La intromisión de granjas de bots o, peor aún, la participación directa de operadores del "equipo" oficial revela una estrategia de simulación donde la opinión pública real es sustituida por aplausos fabricados.

Sin embargo, el dato más revelador no es la práctica en sí, sino el origen de la filtración: los propios colaboradores, directores y trabajadores de confianza del alcalde estarían ventilando estas acciones, lo que evidencia fisuras internas y fracturas en la lealtad del círculo cercano al presidente municipal.

Respuestas evasivas, el "sí o sí" y la simulación institucional

Al ser cuestionado sobre si confía plenamente en su equipo tras este escándalo, la respuesta del alcalde Román Cota optó por la fórmula tradicional del discurso oficialista: evadir el fondo del problema y desviar la atención hacia la normatividad.

  • Cuestionado sobre el uso de recursos públicos y la instrucción de no intervenir en convocatorias: Aseguró de forma tajante que este gobierno va a promover y acatará las disposiciones de la convocatoria, para que no se haga uso de recursos públicos.

  • Cuestionado directamente sobre si confía en su equipo: Respondió de manera directa que se cuenta con un equipo capaz de mantener las exigencias de la ciudadanía.

Esta retórica contrasta fuertemente con la realidad que se vive en las entrañas de la administración, donde diversos funcionarios y empleados recuerdan constantemente las exigencias de tener que cumplir obligatoriamente con la agenda del alcalde respondiendo ante las cámaras de los medios que si o sí o la orden de asistir a sus eventos institucionales.

La contradicción de fondo

La pregunta obligada que surge ante este escenario es simple: si los servidores públicos aseguran que están haciendo bien su trabajo y cumpliendo con la agenda del alcalde, ¿para qué necesitan esos movimientos artificiales dentro de su gobierno?

Cuando los gobiernos necesitan manufacturar su propia popularidad mediante artilugios digitales, encuestas infladas y la movilización forzada de su propia nómina, lo único que confirman es que la realidad en las calles de Tecate dista mucho del discurso oficial.